El ingenio de los alumnos del instituto integrado de Formación Profesional Canastell ha quedado demostrado, un año más, por los resultados que han obtenido los dos proyectos presentados a los prestigiosos premios Don Bosco, organizados por los Salesianos y celebrados a finales de febrero en Zaragoza.
Los chavales han vuelto a San Vicente con dos accésit -es decir, dos segundos premios- bajo el brazo, gracias al potencial de la 'Mona Paca', un peluche informatizado diseñado para el aprendizaje de niños con necesidades educativas especiales e Inductherm, un calentador de agua que utiliza la inducción.
La entrañable 'Mona Paca' nació de la imaginación y del esfuerzo de Noelia Quirant, Andrea Cabrera, Mónica Díaz, Rocío Cremades, Lorena Pérez, José Vicente Carratalá, Cristian Segundo y Elisabeth Bustos, alumnos del primer curso del programa de cualificación profesional inicial (PCPI) de Sistemas Microinformáticos y Estética. Para desarrollar el proyecto, contaron con la infatigable ayuda de los profesores Vicente García y Fran Sánchez.
El juguete parece, a simple vista, un peluche parlante, de esos que pulsas y hablan, cantan o se iluminan, pero es mucho más que eso. «Tiene varios sensores y leds multicolores y se conecta a un PC mediante bluetooth», señalan sus creadoras. De hecho, lo realmente novedoso es esta conexión con una serie de programas informáticos desarrollados por los alumnos, que permiten a Paca enseñar a niños con necesidades educativas especiales multitud de cosas, como los colores, que se asocian a los leds y a fotografías que aparecen en el PC al conectar esta función; los números; las letras; el código braille de lectura para ciegos; las partes del cuerpo...
«Las posibilidades son casi infinitas, porque se pueden adaptar a Paca multitud de nuevos programas educativos», señala Vicente García.